17Diciembre2017

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Esperanza y agradecida, así vive la familia de Romina Rodríguez

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Romina Rodriguez, una madre de dos hijos que en 2014 sufrió un grave accidente que la dejó en silla de ruedas, volvió a la provincia luego de estar dos años internada en Buenos Aires realizando sus tratamientos

A fines de 2014, Romina Rodríguez, una joven madre de dos pequeños fue embestida por una camioneta cuando transitaba en su bicicleta por calle Lemos y Atencio. Este accidente la dejó postrada en una cama y desde allí lucha por salir adelante. Romina sufrió traumatismo lo que le causó que quedará en silla de ruedas.

Romina tiene 32 años, y desde que se casó se dedicó a ser ama de casa y a cuidar de sus dos hijos, un varoncito de 10 y una nena de 5

En 2015 se realizó un desfile para ayudar a recaudar fondos con el fin de que Romina pueda realizar su tratamiento en Buenos Aires. Allí las por entonces reina del Sol Giselle Fernández y virreina Daniela San Nicolás, junto a soberanas departamentales dijeron presente en un desfile a beneficio de Romina Rodríguez

A mediados de 2015 Romina viajó a Buenos Aires junto a su madre gracias a la ayuda del Ministerio de Desarrollo Humano de la provincia. Allí comenzó el tratamiento y durante dos años estuvo internada en una clinica con el objetivo y la fuerza de voluntad a flor de piel para volver a San Juan y reencontrarse con sus hijos.

En Julio de 2017 la pocitana retornó a su departamento natal, pese a que aun continúa en silla de ruedas y a penas puede mover el lado derecho, hace poco comenzó a ingerir alimentos sólidos, pero debe hacerlo con asistencia. También empezó a balbucear algunas palabras.

Con la esperanza renovada, la familia de Romina encará una nueva etapa de su vida. La familia entregó una carte de agradecimiento al ministerio de Desarrollo Humano donde fueron recibidos por Armando Sanchéz secretario de Promoción Social 

A continuación la carta de la familia al Ministerio

San Juan 2 de octubre de 2017

Después de un tiempo, comprendí realmente la mecánica de la vida: Hoy estas, mañana no. Lo entendí de una vez cuando a mi hija en unos segundos la mecánica actuó. La historia la conocen; médicos, aviones, hospitales.

Para aclarar sobre la obra social OSTES, que es con la que cuenta Romina, debo decir que solamente se hicieron cargo de la internación en la clínica Santa Clara, cuando salió de terapia intensiva del hospital Guillermo Rawson por un recurso de amparo que fue desde el día 12/02/15 al 29/04/15, también por medio de un recurso de amparo obtuvimos la internación domiciliaria desde 29/04/15 al 20/07/15, a partir de ahí fue trasladada a la provincia de Buenos Aires, su tratamiento fue costeado por el Ministerio de Desarrollo Humano. En la actualidad, OSTES, sigue sin hacerse cargo de Romina

Pero quizás lo que desconocen ustedes son los sentimiento de nuestros familiares, amigos y principalmente los de Romina y míos. Mis sentimientos de soledad, mis ilusiones erradas, los de las recaídas de Romi. Podría estar todo un día (y más) hablándoles acerca de los sentimientos vividos estando ahí, en la lona, pero quiero que se comprenda la esencia de esta carta.

A pesar de todo esto, también sentí seguridad al saber que del otro lado había personas que me apoyaban, que se arriesgaban por Romina. Y principalmente personas que cumplen su deber y compromiso con los demás. Le agradezco a Dios, al universo y al destino que ustedes se hayan cruzado en nuestro camino. Por eso quiero expresarles mis puros agradecimientos. GRACIAS. Gracias por darme esperanzas cuando todos me dijeron que Romina no tenía esperanzas. Por acompañarme en cada proceso evolutivo y brindarme los recurso necesarios para la mejoría de ella.

Pero, esencialmente gracias por ser esa luz que todos necesitamos entre tanta oscuridad.

Espero de todo corazón, que lo mejor venga hacia ustedes y que puedan seguir iluminando otros caminos, así como lo hicieron con nosotros.

Para concluir esta carta se dedica especialmente a:

Terapia intensiva del Hospital Rawson. Terapia intermedia de Clínica Santa Clara. Enfermera y neurocirujano.

Dr Gustavo Ortiz, quien me ayudó y apoyó en el pedido para el traslado de Romi a FLENI.

A la señora Rosa Palacios, quien me fue presentada en el desfile a beneficio. Señora Nelly Cornejo. Señor Avilés y Matías Fernández.

Gestión del ingeniero José Luis Gioja: señor ministro de Desarrollo Humano Daniel Molina y sra Sonia Esquivel.

Ministro de Desarrollo Humano Walberto Allende (quién se comprometió a seguir ayudando a Romina)

Director de Asistencia Directiva señor Marco Andino, subsecretario de asistencia directa señor Javier Rodríguez, secretaria Ana Laura Meglio.

A Nación, que le otorgó todo el equipamiento: silla de ruedas, de baño, eleva pacientes, cama ortopédica y todo lo necesario para una internación domiciliaria, toda alimentación parental y medicación que necesito en la etapa del hospital desde octubre de 2016 hasta julio de 2017.

Vecinos del barrio Atlético Pocito. Escuela Ciudad del Sol. Vecinos de barrio Manantial. Papás de compañeritos de su hijo Benjamín. Escuela Provincial de Catamarca. Y a tantas familias en las cuales nombraron a mi hija en oraciones.

A mis padres, mis hijos. Y al personal médico, enfermeros, camilleros de terapistas de FLENI. Familia “fleminiana” con quienes se suman alegrías y se dividen tristezas. A mis primas/os de Buenos Aires, a sus cuidadoras quienes le brindaron todo el amor.

A la familia y amigos, sobre todo a mi amiga Sandra Páez quién me acompañó en trámites y gestiones en San Juan, mientras yo estaba en Buenos Aires.

A mi pareja, Domingo Aviles, quién iba cuando se lo permitía su trabajo y quién le saco su primera sonrisa a Romina, quién la hacía bailar y alegrar nuestros días.

Gracias, muchas gracias. Dios los bendiga

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