19Octubre2018

pocito

Temor por la reaparición de las temibles piedras del hambre

Valora este artículo
(0 votos)

"Cuando me veas, llora", dice alguno de los mensajes escritos hace casi 500 años en rocas medievales que salieron a la luz nuevamente.


Se las conoce como las piedras del hambre. A finales de la Edad Media, estas piedras eran una mala manera de avisar a los lugareños de que se aproximaban tiempos difíciles. Siglos más tarde, las piedras del hambre volvieron a aparecer en países de Europa Central como Alemania o República Checa. Algunas de ellas tienen casi 500 años de antigüedad.

La ola de calor que sufre Europa es la más dura de las últimas décadas. Esto hizo secar campos y provocó enormes bajantes de los niveles de los ríos. En países como República Checa, el bajo caudal del río Elba provocó que salieran a la luz varias piedras del hambre con inscripciones que, en algunos casos datan del año 1600.
Las piedras del hambre no son otra cosa que rocas generalmente ubicadas en el lecho de ríos y lagos. En algún momento se adoptó la tradición de labrar inscripciones en estas rocas para avisar de que, si las aguas volvían a bajar tanto como en el momento en que se grabaron, significaba que se aproximaban tiempos de sequía, y por tanto de hambre, enfermedades y muerte.

Un estudio de 2013 las logró recoger datos de las piedras del hambre y las más antiguas se remontan al año 1417. Las más recientes son de 1616, aunque la costumbre se mantuvo hasta hoy en día y hay piedras labradas hasta en el 2016.
Los mensajes de estas inscripciones no son precisamente positivos. En Decin, al norte de República Checa, la piedra hallada dice: "Cuando me veas, llora". Otras piedras en el Elba marcan: “Antes lloramos. Ahora lloramos. Tú también llorarás” o “Los que una vez me vieron, lloraron. Los que me vean ahora también llorarán”. En otra región de Alemania, una piedra del hambre dice: “Si vuelves a ver esta piedra, llorarás. Así de baja estuvo el agua en 1417".

En aquella época en la que toda la economía dependía de la agricultura, las sequías eran la peor noticia para los países. La falta de agua implicaba malas cosechas, aumento de los precios, hambre y violencia por la falta de recursos. Hoy en día, y con una economía tan diversificada y global las piedras del hambre no tienen el mismo significado.

Deja un comentario

Asegúrese de introducir toda la información requerida, indicada por un asterisco (*). No se permite código HTML.

Emi len

Newsletter

Suscríbase a nuestro Newletters

Contáctenos