26Marzo2019

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Hallaron restos de un avión en la costa de Francia que podrían ser donde viajaba Sala

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Los investigadores anunciaron que encontraron partes de dos asientos que "probablemente" sean de la aeronave perdida

Luego de diez días de búsqueda, los investigadores que intentaban localizar el avión que trasladaba al futbolista argentino Emiliano Sala desde Nantes hacia Cardiff informaron que encontraron "probables" restos de los asientos de la aeronave.

"A partir de un examen preliminar, hemos llegado a la conclusión de que es probable que los asientos sean del avión perdido", afirmó la Subdivisión de Investigación de Accidentes Aéreos de Gran Bretaña (AAIB).

Los restos se habrían localizado el lunes por la mañana en las costas de la playa de Surtainville, en la península de Cotentin, ubicada en el norte de Francia, en la región de Normandía.

Según le confirmaron a Infobae, las novedades sobre la investigación fueron comunicadas a las autoridades argentinas en las últimas horas del martes luego de un estricto protocolo que les exigió cotejar los restos encontrados con los fabricantes la aeronave perdida.

La noticia la conocieron las autoridades argentinas el martes por la noche
En un primer momento, se halló una sola butaca sobre las playas de esta comuna francesa y horas más tarde se encontró otro asiento más.

El medio francés L'Equipe publicó que una declaración oficial de la AAIB: "Hemos identificado un área de búsqueda prioritaria de cuatro millas náuticas cuadradas. Contratamos un motor de búsqueda especializado para realizar una investigación submarina de los fondos marinos". El proceso subacuático, que se extendería por tres días, se iniciaría el próximo domingo si las condiciones del clima lo permiten.

Este reciente hallazgo decantó en la reapertura de la búsqueda por parte de las autoridades británicas, según informó la embajada argentina en ese país por intermedio de un comunicado. "El Gobierno británico accedió a la solicitud de la Argentina de extender la búsqueda del avión en el que se desplazaban el futbolista argentino Emiliano Sala y el piloto David Ibbotson, desaparecido desde el lunes 21 de enero en el Canal de la Mancha", anunciaron.

El avión había tenido su último contacto el lunes 21 de enero alrededor de las 20.30 (GMT) en las cercanías del faro de Casquets, ubicado a unos 50 kilómetros del lugar donde hallaron los restos los investigadores durante los últimos días.

En esa última comunicación, el piloto Dave Ibbotson había solicitado el aterrizaje a la torre de control de la Isla de Guernsey. Luego, no tuvieron más información sobre el vuelo del Piper PA-46 Malibu (patente N264DB). Unos pocos minutos más tarde, las autoridades iniciaron el proceso de búsqueda de la nave que trasladaba al flamante refuerzo del Cardiff y al conductor.

El jueves 24 de enero, luego de "más de 80 horas de vuelo", las autoridades a cargo del rastrillaje oficial anunciaron que habían dado por terminada "la búsqueda activa" de la aeronave. "Las posibilidades de supervivencia son extremadamente remotas", justificaron.

Luego de conocerse esta noticia, la familia y amigos del futbolista argentino de 28 años habían iniciado una campaña para reactivar el proceso de inspección en la zona y también juntaron dinero para costear una investigación paralela con empresas privadas.

El caso está envuelto en el misterio a raíz de diferentes puntos que no quedaron esclarecidos. El Cardiff le había ofrecido organizar su regreso de Francia a Gales en un vuelo comercial, pero el goleador optó por un avión privado. "Hablamos con el jugador y le preguntamos si quería que hiciéramos los arreglos para su vuelo, el cual, francamente, habría sido comercial. Se negó e hizo sus propios arreglos. No puedo decir quién organizó el vuelo, porque no lo sé en esta etapa, pero ciertamente no fue el Cardiff City", había declarado Mehmet Dalman, presidente de la entidad que milita en la Premier League.

Días más tarde, el futbolista Jack McKay dio a conocer los mensajes que intercambió con Sala durante los días previos al hecho en los que ajustaban detalles para tomar la aeronave monomotor privada. Su hermano, Mark McKay, es quien reconoció haber estado a cargo de la contratación del vuelo que llevó al atacante argentino que había firmado su millonaria transferencia al Cardiff. Sin embargo, ninguno de ellos dio a conocer de quién era propiedad la aeronave.

Las sospechas no quedaron simplemente emparentadas a la aeronave. Ibbotson fue señalado por no contar con la licencia comercial exigida para este tipo de vuelos. El diario británico The Sun reveló que el piloto de 59 años no tenía una licencia para volar de manera privada, al mismo tiempo que informaron que su trabajo habitual era como gasista y DJ.

"La gente del fútbol que lo rodea no lo cuidó", le aseguró Berenice Schkair a Infobae. Ella fue una de las primeras que habló sobre los puntos oscuros de lo ocurrido cuando pidió en sus redes sociales "investigar a la mafia del fútbol".

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Emi len

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